Xerojardinería
Algunas recomendaciones básicas para realizar un uso eficiente del agua en el jardín.
1. Elección de las especies
>> A la hora de seleccionar las especies que formarán parte de tu jardín, es preferible tomar en consideración a las plantas autóctonas, especies que resisten muy bien a la sequía.
>> Es aconsejable reducir las zonas de césped porque es el gran consumidor de agua en los jardines modernos (del orden de 6 l/m2 y día durante los meses de verano en las zonas interiores de España).
Se puede reducir la superficie dedicada al césped sustituyéndola por plantas tapizantes, o árboles y arbustos cuyas exigencias de riego son mucho menores.
Se pueden también recubrir superficies del jardín con materiales como piedras, gravas, cortezas de árbol, etc. Es una de las técnicas más eficaces para reducir las pérdidas de agua por evaporación, al tiempo que se logra un agradable efecto estético.
>> La agrupación de las plantas según sus necesidades de agua (zonificación) permite regarlas con más eficiencia: si las que necesitan más agua están juntas no deberas regar tanto las otras zonas.
[Ampliar información: consulta el listado de 100 especies útiles en xerojardinería]
2. Elección del sistema de riego
Los tres sistemas de riego más empleados en la jardinería de bajo consumo de agua son:
>> El riego por aspersión
El agua se distribuye como una lluvia de pequeñas gotas y es aconsejable en zonas de césped o similares. Dependiendo de la superficie del terreno a regar, optaremos por aspersores (giratorios y de mayor alcance) o difusores (fijos).
>> El riego por goteo
Consiste en un tubo de plástico que tiene una pieza interior con orificios aproximadamente cada 40 cm, por los que va saliendo el agua gota a gota. No tiene pérdidas por evaporación y disminuye la proliferación de malas hierbas. Exige muy poca presión y es fácil de montar.
>> El riego por exudación
Se parece a la técnica del goteo, pero en este caso la manguera está provista de infinidad de poros. Cuando la manguera está llena de agua, comienza a sudar el líquido de su interior. Es la técnica que permite mayores ahorros de agua.
3. Consejos para el riego del jardín
>> Es conveniente regar en las horas de menos calor; así se perderá menos agua por evaporación.
>> No se debe regar los días de fuerte viento.
>> Los árboles y arbustos recién plantados requieren riegos frecuentes. Sin embargo, una vez han desarrollado bien sus raíces (lo que supone aproximadamente un par de años), los riegos serán cada vez menos necesarios. En muchos casos bastará con tres o cuatro riegos en el verano y algunas especies no necesitarán riego alguno.
>> Es preferible regar árboles y arbustos pocas veces aunque con generosidad. Las plantas desarrollarán así mejor las raíces y se harán más resistentes a las sequías.
>> El riego debe plantearse con flexibilidad, adaptándolo a la meteorología. Es recomendable comprobar el grado de humedad del suelo antes de regar.
>> Tanto los difusores como los aspersores y goteros, tienen diferentes tipos de caudales, alcances y recorridos. Es importante elegir los que mejor se ajusten a cada necesidad y regularlos cuidadosamente: se debe evitar todo riego del pavimento o superposición del área de riego de varios aspersores.
>> Si se cuenta con un sistema de riego automatizado puede incorporarse un sensor de lluvia y un sensor de humedad para evitar riegos innecesarios.
4. Mantenimiento
>> Es conveniente dejar crecer el césped 5/6 cm, así necesitará menos agua.
>> La limitación del empleo de fertilizantes en verano permite disminuir la demanda de agua de las plantas.
5. La recogida del agua de lluvia
>> Cuando el agua necesaria para la operación no requiere estar potabilizada como en el caso de riego del jardín, se puede estudiar la posibilidad de emplear agua que no procede de la red de abastecimiento municipal.
Las fuentes alternativas incluyen el aprovechamiento de acequia, de pozo o la captación y almacenamiento de agua de lluvia en barriles o bidones. |
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[Ampliar información sobre el ahorro en zonas verdes]
También puedes ampliar información en Guía práctica de xerojardinería de la Fundación Ecología y Desarrollo.
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